¡Jesús, qué hombre, qué perras coge!! Vaya calentón que ha tomado el tipo este de Inglaterra atacando al Real Madrid. Ronaldo dice en confidencias de medias noches y de trago largo que es madriditis lo que padece, que mirarme a mí en los entrenamientos es ver la bicha que se le acerca con la boca abierta y el colmillo ensalivado. Se llama Ferguson y es entrenador de fútbol, ese deporte que juegan 22 tíos con una sola pelota, que ya le podrían dar una a cada uno y no habría tantas patadas y codazos, y así cada espectador pudiera entretenerse mirando al que más cerca tuviera, o al más guapo, o al más alto, o al mejor peinado, y no mirar por donde va la bola. Y cada uno que vista como quiera y exigirles que cada domingo lleven un atuendo diferente, que con lo que cobran ya podrán. Que siempre es lo mismo, oiga, pelota p’allá, pelota p’acá. Pues este señor es, además de pertenecer a ese circo, sir. Bueno, sir lo es cualquiera que quiera la Reina, Su Majestad la Graciosa quiero decir, no vayamos a confundirla con la Reina de mi pueblo, la que va con la trompetilla metálica informando por las esquinas de las novedades locales o marcando las fechas del pago de la contribución. Y aunque ella pregona sin trompetilla que es la reina de su casa, nadie lo pone en duda porque vive más sola que la una. Sólo que le pusieron ese nombre y le gustó.

Que me lío. Este señor Ferguson dice que “Cuando vendimos a Heinze sabíamos lo que iba a suceder, porque Ronaldo era muy amigo de él”. Oiga usted, ¿Heinze es un futbolista o una librería? ¿Se subastó en la sotheby’s esa, porque yo no me enteré? Vender, vender, se venden las cosas, como el trigo o las influencias, pero que a una persona se la venda, se la empaquete y se la largue, no es de recibo, la verdad. Eso, a las momias. Y añade y acusa al Real Madrid de ser equipo franquista. Pues bastante tenemos con sus declaraciones. Lo que le hacía falta a Garzón, que está desenterrando cadáveres sin ton ni son como para que usted venga y le anime, que este señor nuestro ya ha pedido el certificado de defunción de Franco para saber si está muerto de verdad. Yo creo que tiene miedo por si vive y vuelve.

Señor Ferguson, estos subidones de bilis que le dan, estos calentamientos que sufre usted, no son buenos ni ejemplares, piense en Al Gore, que se está haciendo rico el pobre pregonando, al estilo de mi Reina, por todos los rincones del planeta los efectos del calentamiento global. Y usted está que se sale. Le van a multar, ya lo creo que sí.